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Los monasterios han tenido su especial protagonismo en la historia de España. Los más antiguos fueron creados para combatir la huella de los musulmanes, a quienes los cristianos les reconquistaron sus tierras y las repoblaron con este tipo de construcciones. Otros monasterios, sin embargo, se deben al capricho de un rey o una reina. Por otro lado, encontramos los monasterios que han surgido del crecimiento de iglesias y sedes religiosas. Sea por el motivo que sea, a lo largo de la geografía española vemos muchos ejemplos de este tipo de administración feudal, distinta a la ejercida por los castillos ya que eran los monjes los encargados de la zona. Su espectacularidad y sus grandes dimensiones son una muestra del poder que ejerció la Iglesia en la historia.

 

En este artículo de hoy, os damos una lista con cinco de los monasterios españoles más importantes, al menos así lo cree la UNESCO. Por este motivo, todos ellos son los únicos cinco monasterios españoles que forman parte hoy de la lista del Patrimonio de la Humanidad. Analicemos cada uno de ellos:

 

1. Monasterios de San Millán

 

 

Monasterio de San Millán de Yuso. Fotografía: horrapics – Wikimedia Commons

 

Creado inicialmente por un capricho, el Monasterio de San Millán de Suso (fotografía principal del artículo) es una rareza dentro de los monasterios. Su composición no nos recuerda a ningún otro monasterio, ya que se construye sobre las cuevas que preceden su leyenda.

 

Por si fuera poco, San Millán de Suso está acompañado de un segundo y más espectacular monasterio, al menos en cuanto a dimensiones. Se trata de San Millán de Yuso, el cual está considerado como la cuna de la lengua castellana por la importancia de los escritos hallados en su biblioteca. Este edificio es posterior, data del siglo XVII y XVIII y es de estilo herreriano.

 

El conjunto de ambos monasterios forma una curiosa composición que, unido a su importancia histórica, hace que la UNESCO incluya a ambos dentro de su catálogo de Patrimonio de la Humanidad desde 1997.

 

2. Iglesias de la Vall de boí

 

 

Iglesia de Sant Climent de Taüll. Fotografía: Xavigivax – Wikimedia Commons

 

Nos separamos un poco de la idea de monasterios para ofrecer otro tipo de construcción religiosa también incluida dentro del catálogo de la UNESCO desde el año 2000. En este caso, este conjunto de siete iglesias permitió administrar esta zona y repoblarla. Se trata de siete iglesias muy antiguas construidas en un estilo románico catalán exclusivo capaz de hacer frente a la climatología adversa de este territorio. Si visitamos la zona, debemos tener presente que estas siete iglesias se encuentran separadas en distintos pueblos, aunque todos ellos muy cercanos. La más mediática es Sant Climent de Taüll, ubicada en la localidad de Taüll. También podemos encontrar otros pueblos con iglesias importantes como Sant Joan de Boí o Erill-la-Vall.

 

3. Monasterio de Poblet

 

 

Fotografía: Lidia - Guiring

El Monasterio de Poblet fue declarado Patrimonio de la Humanidad el año 1991. Esto es debido a la espectacularidad del conjunto, dotado de diversos edificios de gran belleza e importancia histórica, algunos con funciones de culto y otros con funciones defensivas. Este monasterio es el prototipo de abadía cisterciense española, con edificios austeros que no dejan de ser espectaculares. Está ubicado en la comarca de la Conca de Barberà, Tarragona. Los orígenes del templo se remontan al siglo XII, cuando Ramón Berenguer IV impulsó el primer cenobio. El objetivo principal de su construcción fue mejorar la repoblación de la zona y administrar dichas tierras.

 

El monasterio ha sido el escenario de grandes eventos históricos difíciles de explicar en una única reseña por lo que recomendamos acceder a su interior ya sea con visita libre o visita guiada. El claustro, de gran belleza, es uno de los más espectaculares dentro de las construcciones eclesiásticas.

 

4. Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

 

 

Fotografía: SalomonSegundo – Wikimedia Commons

 

El Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es, quizá, el monasterio más importante de toda España, al menos si nos referimos a dimensiones. Construido por Felipe II a partir de 1561, este monasterio está considerado por algunos una maravilla del mundo aunque nosotros nos limitaremos a situarlo como una joya de la arquitectura, que no es poco. Durante el reinado de Felipe II, el monasterio fue el centro de poder del mundo, ya que además de su importancia religiosa también fue Palacio Real. Sus dimensiones, su estilo herreriano, sus acabados interiores, la extensa biblioteca, sus sepulcros y sus contenidos artísticos lo han situado desde 1984 en la lista del Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO.

 

Recomendamos la visita de esta mole inmensa, ya sea por su arquitectura o por el contenido que encontraremos en ella. De toda la visita destaca la gran basílica, con 43 altares, el Panteón Real y el Panteón de los Infantes, donde se entierran los reyes de España y familia desde Carlos I, y su biblioteca, con 40.000 libros impresos muchos de ellos de gran valor.

 

5. Real Monasterio de Santa María de Guadalupe

 

 

Fotografía: Jörn Wendland – Wikimedia Commons

 

Ese monasterio nace por el capricho de un rey, aunque su historia lo ha ligado estrechamente con la historia de Cristobal Colón. Aquí, los Reyes Católicos recibieron a Cristóbal Colón los años 1486, 1489 y 1492. Además, frente al monasterio, encontramos la fuente de la plaza donde fueron bautizados los primeros indios traídos de América por Colón.

 

El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, ubicado en Cáceres, fue construido a partir del siglo XIII aunque ha ido evolucionando a lo largo de la historia hasta el siglo XVIII, siendo una mezcla de estilos entre los que encontraremos partes góticas, mudéjares, renacentistas, barrocas y neoclásicas. La importancia de este monasterio es tal, ya sea por su arquitectura y obras artísticas o por su relevancia histórica, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1993.

 

 

 

Fotografía portada: aherrero – Wikimedia Commons

Published in unesco
Domingo, 25 Octubre 2015 00:00

Escapada a la Vall de Boi de dos días

Escondido por fronteras naturales, la Vall de Boi es uno de los mejores tesoros de Lleida y de Cataluña. La dificultad de acceso y su climatología dura en invierno han hecho posible conservar este bello escenario casi igual que en la Edad Media. Gracias a ello, hoy día podemos visitar la zona y disfrutar de naturaleza y iglesias de gran valor arquitectónico protegidas por la UNESCO. Si optamos por visitarlo, seguro que no somos los únicos, pues el lugar recibe bastantes turistas. Sin embargo, desde Guiring recomendamos sin ninguna duda esta visita.

 

En esta escapada os recomendamos una estancia de dos días, puesto que en una única es complicado verlo todo. Consideramos que la visita al Parque Natural bien merece gran parte de un día, mientras que la visita al románico nos ocupa otra jornada.

 

Esta escapada puede tener un coste básico de unos 20 Euros por persona, aproximadamente, dependiendo de lo que queramos gastar y donde entremos. No incluye comidas ni alojamiento.

 

Primer día

 

Este primer día visitaremos el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Debido a que es un espacio protegido, debemos tener presente algunas normas básicas: no podemos acceder con nuestro vehículo hasta ciertos puntos, las animales domésticos deben ir atados, no debemos dañar ni coger sin autorización elementos naturales del parque y no podemos acampar fuera de los refugios habilitados, entre otras cosas. Todos estos detalles los podemos encontrar en la web oficial.

 

Nos levantaremos tranquilos e iremos hasta Boi o Taüll, donde contrataremos un servicio de taxi en el mismo centro turístico. Por unos 10 Euros/persona, los taxis(algunos de ellos clásicos 4x4 Land Rover) nos trasladaran desde la Plaza de Treio de Boi hasta el Planell de Aigüestortes, ahorrándonos un desnivel de 600 metros. Por supuesto, si deseamos ahorrarnos este dinero, podemos ir a pie desde el pueblo, pero la distancia no es corta.

 

Una vez en el Planell de Aigüestortes podemos optar por diversas excursiones. No lo hemos dicho, pero depende de que época del año hagas esta visita puede que optes por caminar más o menos, ya que en invierno la zona es fácil que esté nevada. En la misma web oficial encontraréis muchas rutas que, una vez estéis allí, veréis muy bien señalizadas. Allí cada uno debe escoger su dificultad.

 

Recomendamos llevar abrigo, aunque sea verano, ya que las temperaturas son más bajas que las que encontramos en los pueblos. También recomendamos llevar comida para hacer un picnic en medio del trayecto, gozando de grandes vistas como el mismo Lago de Sant Maurici.Finalmente, debemos llevar un calzado cómodo y impermeable si hay nieve.

 

Cuando finalizemos la excursión, volveremos al Planell de Aigüestortes a recoger el taxi de vuelta (entra en el precio inicial). Tomar en cuenta que el horario de los taxis en verano es de 08:00 horas a 19:00 horas y hasta las 18:00 horas en invierno.

Estany de Sant Maurici - Wikimedia Commons 

 

El resto del día podemos optar por otras actividades de aventura como hípica o BTT. También podemos levantar la bandera blanca en cuanto a deporte y darnos un regalo: alrededor de la zona podemos encontrar centros termales y balnearios. Los encontraremos en la cercana localidad de Caldes de Boí o en el Spa Augusta de Taüll.Cena, y a dormir.

 

Segundo día

 

Este día gozaremos de otra grandeza del valle. Sus pueblos y sus nueve iglesias románicas protegidas por la UNESCO. En la localidad de Erill-la-Vall podemos encontrar el Centre del Romànic de la Vall de Boí, quien gestiona este legado arquitectónico. Además, dentro de este centro nos hacen una explicación de todo el conjunto y nos situan en contexto para la posterior visita.

 

Al ser algo muy turístico, tanto el centro como las iglesias son de pago. Llegados a este punto hemos de pensar si nos interesa tanto como para comprar una entrada conjunta o ir directamente a la iglesia que más nos apetezca y visitarla. También hay la opción gratuita de verlas desde fuera simplemente. Cada uno que escoja. Desde Guiring recomendamos la visita por dentro de, como mínimo, Sant Climent de Taüll, la más típica. El precio oscila entre los 5 (entrada individual a una iglesia) y los 15 Euros (conjunta + MNAC) , según lo que deseemos ver.

 

 

Iglesia de Sant Climent de Taüll - Fotografía: Wikimedia Commons

 

Si nos interesa mucho, iremos primero a Erill-la-Vall, donde encontraremos el centro y la iglesia de Santa Eulàlia, otra de las más bonitas. Allí podemos comprar el tíquet conjunto o individual de las iglesias (aunque también podemos comprarlo en la puerta de cada iglesia). Si visitamos el centro entenderemos mejor las capacidades constructivas del románico, el entorno histórico de las iglesias y la evolución desde sus inicios hasta la protección por parte de la UNESCO en el año 2000.

 

Abandonamos la localidad y nos movemos hasta Taüll, donde encontraremos una de las más conocidas y que a nosotros nos encanta: Sant Climent de Taüll. Recomendamos entrar y subir por su esbelto campanario, además de ver la cópia exacta de la pintura románica del Pantocrátor (la actual está en el MNAC de Barcelona). Más metida dentro del pueblo encontraremos Santa María de Taüll.

 

Pantocrator de Sant Climent de Taüll - Fotografía: Wikimedia Commons

 

Retrocedemos por la misma carretera que hemos ido y nos plantamos en Boí. Allí veremos la iglesia de Sant Joan de Boí, la cual perdió cierta espectacularidad al perder varios pisos de su campanario en una explosión.

 

Normalmente la mayoría de turistas optan solo por ver estas. Sin embargo nos faltan cinco más. Debemos valorar si queremos seguir con la visita o ya nos están bien. Puede que algunas sean más de lo mismo, pero también es cierto que estas cinco son mucho menos turísticas que las otras. Sea como sea, es un buen momento para comer. Encontraremos muchos restaurantes tanto en Taüll como Boí.

 

 

Si continuamos, bajaremos por la L500 en sentido Lleida hasta Barruera, donde veremos la pequeña esglèsia de Sant Feliu. Nos desviaremos después por la pequeña carretera que nos lleva a Durró, donde encontraremos la Iglesia de la Nativitat de Durró, en el centro, y la Ermita de Sant Quirze de Durró, a las afueras del pueblo. Volveremos a la carretera principal L500 en sentido Lleida y saldremos en Cardet, donde se encuentra Santa Maria de Cardet. Seguimos por la L500 y, a bastante más distancia, en la localidad de Coll, encontraremos la última de las nueve iglesias: Santa Maria de Coll. Finalizada la visita, ya podemos abandonar la Baja Edad Media y volver a la actualidad tras disfrutar de este hermoso paraje.  

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