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En este capítulo basado en la lista del Patrimonio de la Humanidad, estudiaremos aquellas ciudades que disponen de un casco antiguo protegido por el listado de la UNESCO. Todas ellas tienen algún elemento que las hace únicas y, sin duda, todas son un buen destino turístico en el que disfrutaremos no solo de las casas más emblemáticas sino de otras construcciones secundarias que en este artículo nos ha sido imposible recoger. Vayamos a hacer un repaso de los lugares más típicos de cada una de ellas.

 

1. Santiago de Compostela

 

Destino final soñado por todos los caminantes del Camino de Santiago, la ciudad se esfuerza en impresionar a todo aquel que la visita. Su conjunto medieval y su trazado perfectamente cuidado hacen de la ciudad una de las más bonitas del norte y un destino turístico habitual para todo tipo de turismo. Si partimos de la Plaza del Obradoiro (fotografía portada), lo primero que nos llamará la atención es la bellísima e impresionante Catedral de Santiago. Incluida en el catálogo de Patrimonio de la Humanidad desde 1985, la Catedral es el templo románico más grande construido en España y uno de los más grandes del mundo. Pero la plaza no solo nos ofrece la espectacular vista de este templo, sino que también nos permite ver el Palacio Raxoi, de estilo neoclásico, el Hostal dos Reis Católicos, de origen medieval, o San Xerome. Si damos una vuelta por el casco histórico, pasando por lugares como la Plaza de la Azabachería o la de las Platerías, la piedra medieval y el conjunto de calles peatonales nos harán pensar que estamos en otra época, aunque posiblemente hoy día esté mucho más cuidado que ocho siglos atrás.

 

2. Salamanca

 

Plaza Mayor de Salamanca – Fotografía: Stef Mec – Wikimedia Commons

 

La capital del Tormes es una de las ciudades monumentales más impresionantes de España. Su esplendor universitario hizo mejorar una base medieval ya importante, reuniendo elementos tanto góticos como barrocos en un armonioso conjunto. La ciudad, con dos catedrales, ya nos da una idea de la importancia que tuvo en la historia de España. Tanto la Catedral Nueva como la Catedral Vieja se unen en un templo de grandes dimensiones que, aunque mantienen cierta independencia, lo hacen uno de los conjuntos catedralicios más grandes del país. Por su lado, si recorremos las calles de la ciudad tarde o temprano llegaremos a la Plaza Mayor, núcleo y símbolo de la ciudad. Esta plaza empezó siendo la imitación de la Plaza Mayor de Madrid y acabó siendo su referencia cuando la plaza de la capital tuvo que ser reformada. La UNESCO lo consideró Patrimonio de la Humanidad ya en 1988.

 

3. Ávila

 

Fotografía: Truor – Wikimedia Commons

 

Envuelta por una muralla medieval, esta ciudad alberga un conjunto de edificios destacados entre los que encontramos la Catedral, el Ayuntamiento, palacios y mansiones tanto de la Edad Media como de la Edad Moderna. Pero es, precisamente, esta misma muralla uno de los atractivos más grandes de la ciudad ya que es una de las murallas más importantes de Europa por su estado de conservación y por sus dimensiones. Originaria del siglo XI, la muralla recorre una distancia de 2,5 kilómetros envolviendo íntegramente el casco antiguo de la ciudad, integrando las 2.500 almenas y 87 torreones de una manera única. De hecho, hasta la misma Catedral de Ávila forma parte de esta misma muralla, protegida como Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

 

4. Segovia

 

Acueducto de Segovia - Fotografía: Felver Alfonzo – Wikimedia Commons

 

Tres son los monumentos que la han hecho ser inscrita en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1985: el acueducto, la Catedral de Segovia y el Alcázar de Segovia. Los tres respresentan rápidamente la importancia histórica de esta ciudad, aunque dentro de sus calles podremos encontrar otros tantos buenos ejemplos de edificios históricos sin llegar a la importancia de sus tres postales más famosas. El acueducto refleja la importancia de la ciudad en época romana. Construido en el siglo I d.C., esta obra de ingeniería trasladaba agua hacia la ciudad salvando grandes desniveles. La Catedral, por su parte, fue construida sobre el siglo XVI siendo una de las catedrales góticas más tardías. Finalmente, el Alcázar es una de las fortificaciones más conocidas de España y, aunque es de origen medieval, no es hasta época moderna que toma la actual imagen de estilo herreriano que tanto carácter le da.

 

 

5. Alcalá de Henares

Catedral Magistral – Fotografía: Ana Saiz García, David Fernández Vaamonde – Wikimedia Commons

 

Aunque la ciudad tiene orígenes anteriores, no es hasta el siglo XVII cuando la ciudad se expande gracias al Cardenal Cisneros, quien impulsó la creación de la conocida Universidad de Alcalá. El auge de esta universidad hizo que esta fuera la primera ciudad universitaria proyectada como tal y que exportará su concepción de ciudad al ideal humanista de América. Por todo ello y por el patrimonio arquitectónico de que dispone, la UNESCO decidió incluirla en 1998 en su Patrimonio de la Humanidad.

 

Dentro de la ciudad encontramos los edificios de la Universidad como los más representativos de esta planificación urbana. De entre ellos destaca sobre todo el resto el Colegio Mayor de San Ildefonso. A su lado, la Catedral Magistral, la única junto otra en Bélgica que puede ostentar este título, completa la Plaza de Cervantes. Es, precisamente, este escritor quien añade más importancia a la historia de la ciudad, pues diversos estudios ubican la casa de su infancia en la Calle Mayor de Alcalá de Henares. Por ello, hoy podemos visitar la que se supone que fue su casa natal, convertida en un museo que nos traslada a la vida de los siglos XVI y XVII.

 

6. Cáceres

 

Plaza Mayor – Fotografía: Javier Losa – Wikimedia Commons

 

Tras una sólida muralla medieval, Cáceres dispone de un conjunto de palacios, casas señoriales e iglesias de diversos estilos que la hacen única. Con la finalidad de darle una mayor protección, la UNESCO lo incluyó dentro de su catálogo de Patrimonio de la Humanidad en 1986. Además, todo este patrimonio toma memoria de cada época, ya que encontramos estilos románico, islámico, gótico y renacentista en cada una de sus obras más valiosas. De todas las construcciones, destaca la iglesia concatedral de Santa María la Mayor, ubicada dentro de la Plaza de Santa María, núcleo de la ciudad. Fuera de las murallas pero tocando a ellas encontramos la Plaza Mayor de Cáceres, otro de los puntos que debemos visitar si vamos a la ciudad.

 

7. Toledo

 

Fotografía: David ILIFF. License CC-BY-SA 3.07

 

Crisol de culturas cristiana, árabe y judía, Toledo es una ciudad milenaria que alberga diferentes maravillas, las cuales le han llevado a ser Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Su casco histórico se eleva en una colina presidida por el magnífico Alcázar, construido por deseo de Carlos V. Edificado sobre un antiguo templo romano, el Alcázar de Toledo que vemos hoy día es el resultado de muchas ampliaciones y restauraciones hechas a lo largo de su historia desde la que podemos considerar primera construcción, alrededor del siglo X. También destaca la Catedral de Toledo, un grandioso templo gótico levantado entre 1247 y 1493, o el Puente de San Martín, un hermoso puente gótico que nos permite cruzar el río Tajo y llegar al centro de la ciudad.

 

8. Cuenca

 

Casas Colgantes – Fotografía: Gabriel Villena - Flickr

 

Cuenca es un ejemplo de ciudad medieval, la cual se levantó aprovechando la dificultad del terreno para mejorar su defensa ante posibles ataques. El resultado es una ciudad que parece colgada de un acantilado, tal y como demuestran las típicas Casas Colgantes, símbolo de la ciudad. Dejando a un lado el abismo que nos separa de los ríos Júcar y Huécar, la ciudad destaca por su entramado de calles en los que encontramos edificios destacados como la misma Catedral de Nuestra Señora de Gracia y otras edificaciones medievales. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1996.

 

9. Sevilla

 

Alcázar de Sevilla – Fotografía: Cat – Wikimedia Commons

 

De paso obligado para muchos turistas que visitan España, la ciudad de Sevilla destaca por ser una de las más importantes en la historia del país. Así lo reflejan sus tres monumentos más importantes: la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Índias. El primero es una muestra más de la mezcla de culturas cristiana y musulmán (con elementos creados por ambas culturas). El Archivo de Índias, por su parte, va más ligado al descubrimiento del Nuevo Mundo, donde Sevilla fue la puerta de entrada de todos aquellos productos que llegaban a Europa procedentes de América. Por su parte, el Alcázar es la mezcla de los otros dos, ya que fue creado durante época musulmán y a su vez tuvo gran importancia durante la época de colonización. Todos ellos fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 1987 por la UNESCO. Monumentos a parte, Sevilla presenta un conjunto histórico que merece ser la pena visitado mientras callejeamos por sus soleados barrios.

 

10. Córdoba

 

Mezquita – Fotografía: Timor Espallargas – Wikimedia Commons

 

La influencia musulmán y su convivencia con elementos cristianos es la huella más característica de Córdoba. El ejemplo más destacado de esta mezcla de culturas la encontramos en la misma Mezquita de Córdoba, que a su vez alberga la Catedral cristiana en un conjunto que es considerado por muchos como una de las maravillas del mundo. A su vez, Córdoba nos muestra un casco histórico de grandes dimensiones, uno de los más grandes de Europa, con entramados de calles peatonales por los que los turistas tratan de huir del calor de Agosto sin demasiado éxito. Sin embargo, merece la pena visitar esta ciudad repleta de elementos de la Edad Media, con su estilo mudéjar, que no deja de ser otro ejemplo de mezcla de culturas europeas y musulmanas. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1984.

 

11. Conjuntos monumentales renacentistas de úbeda y baeza

 

Úbeda - Fotografía: Paco Consuegra – Wikimedia Commons

 

En la provincia de Jaén, y separadas una de la otra por solo 9 kilómetros, encontramos las localidades de Úbeda y Baeza. Ambas ciudades lograron un esplendor que las hizo únicas durante el siglo XVI, logrando acumular un gran patrimonio cultural. Hoy día podemos apreciar esa gran cantidad de edificios protegidos en ambas localidades, motivo por el cual la UNESCO los declaró Patrimonio de la Humanidad en 2003.

 

Úbeda es uno de los mejores ejemplos de urbanismo renacentista existente en España, donde sus palacios y iglesias de este estilo toman especial protagonismo. Por su parte, Baeza destaca por su gran legado monumental de todas las épocas, desde la Edad de Bronce hasta el estilo Neoclásico. Sin embargo, la ciudad destaca más por los edificios vinculados ya con la época cristiana a partir del románico.

 

12. Ibiza

 

Fotografía: Michiel1972 – Wikimedia Commons

 

A orillas del Mediterráneo encontramos la encantadora parte antigua de Ibiza, también nombrada Dalt Vila. Llena de casitas de fachada blanca de no más de dos pisos, cada una diferente de la otra, el resultado es un enjambre de casas antiguas que ascienden por la colina hasta encontrarnos con las Murallas de Ibiza y su parte más antigua en el interior. Es, precisamente, en el interior de la muralla donde encontramos la Catedral presidiendo la escena, en un mirador ideal para ver la composición de tejados a diferentes alturas y el ir y venir del puerto que nos separa con el Mediterráneo. Desde 1999 la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.

 

13. San Cristobal de la Laguna

 

Catedral - Fotografía: Dailos Tamanca – Wikimedia Commons

 

San Cristóbal de la Laguna es, posiblemente, la localidad más bonita de la isla de Tenerife. Conocida también como La Laguna, este municipio ha sido declarado en 1999 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su trazado arquitectónico singular, ya que fue la primera ciudad colonial no fortificada urbanizada según el modelo de “ciudad territorio”, que posteriormente se trasladaría a las colinas del Nuevo Mundo. Además, la ciudad dispone de casi seiscientos edificios mudéjares. Por si todo ello no fuera poco, la ciudad fue considerada el centro intelectual de Canarias, ya que en ella se fundo el primer y más antiguo instituto del archipiélago y la primera universidad.

 

 

 

Fotografía portada: Yearofthedragon – Wikimedia Commons

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Tras la caida del Imperio Romano solo la Iglesia conservó su estatus. Con el paso a la Edad Media, ésta no solo lo conservó sinó que hasta lo reforzó, de modo que poco a poco si algún edificio destacaba en una población, estas eran sus iglesias, símbolo de quien ostentaba el poder tras cualquier monastía o señor feudal. No fue hasta el siglo XI que las catedrales, las cuales son las sedes del obispo, no empezaron a destacar por encima de las otras construcciones religiosas. A partir de entonces la Iglesia empezó a construir grandes catedrales que requerirían de grandes maestros de obra llegados de todo el mundo para levantar un edificio más espectacular que el anterior.

 

Con la llegada del estilo gótico desde Francia, las catedrales aún adquirieron mayor protagonismo, alcanzando grandes alturas y espacios interiores nunca vistos en ninguna construcción. Además, la entrega de la corona, la burguesía y , por supuesto, el pueblo llano, favorecieron que estas grandes construcciones fueran ampliándose hasta los edificios espectaculares que encontramos hoy. Pero con la llegada del siglo XVI y la reforma protestante este fenómeno decreció y las catedrales dejaron de ser tan escandalosamente grandes y imponentes.

 

España es un referente en la construcción de catedrales góticas, junto a Francia, Italia o Inglaterra. Su tradición devota hizo que encontremos diversas catedrales espectaculares repartidas por el territorio nacional. Sin embargo la UNESCO quiso destacar especialmente la Catedral de Burgos, la cual es un elemento protegido como Patrimonio de la Humanidad sin integrar otros edificios.Otras diez catedrales se encuentran incluidas dentro de este privilegiado catálogo como elementos del centro histórico de una ciudad. Vamos a repasarlas.

 

 

1. Catedral de Burgos

Esta Catedral de Santa María de Burgos fue una de las primeras en la historia en ostentar el título de “Catedral”. A su vez, también es basílica, por lo que podemos decir con tranquilidad que es la más destacada de Castilla y León por títulos. Pero si hablamos de espectacularidad, puede que esta junto a la Catedral de Santiago de Compostela sean las dos más espectaculares de España, al menos por dimensiones. Construida entre el año 1221 y 1260 sobre una edificación románica anterior, el templo es un ejemplo de la importancia de la Iglesia dentro de la sociedad, con un edificio que sería hasta nuestros días el más importante de la ciudad.

 

Se trata sin duda de una de las catedrales más importantes de España y la única que ostenta ser Patrimonio de la Humanidad de manera individual, sin pertenecer a un conjunto histórico. En concreto, la UNESCO lo incluyó en su lista en 1984. Desde Guiring consideramos que esta es una de las tres Catedrales más importantes ya sea por dimensiones, historia o espectacularidad. No íbamos a ser menos que la UNESCO...

 

Fotografía (portada): Camino del Cid – Wikimedia Commons

 

2. Catedral de Santiago de Compostela

 

 

Fotografía: Yearofthedragon – Wikimedia Commons

 

La Catedral de Santiago de Compostela es el mayor templo románico de la península. Construida entre los años 1075 y 1211, este gran templo tuvo el respaldo suficiente para su construcción en tan temprana época gracias ser el destino de muchos peregrinos que hacían (y hacen) el conocido Camino de Santiago. Este templo es uno de los edificios religiosos más espectaculares de España, motivo por el cual la UNESCO le concedió el honor de figurar en la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

 

Recomendamos la visita de esta hermosa Catedral, no solo por la belleza de su arquitectura sino también por el simbolismo que tiene al ser el final del Camino de Santiago. Todos los peregrinos que inician este trayecto entran dentro del templo, por lo que es habitual ver a gente con pinta excursionista en su interior. En la nave principal hay muchos elementos a destacar, pero lo que muchos buscaran es el famoso “botafumeiro”. Este incensario, con 1,60 metros de altura y 62 kg de peso en vacío, es el mayor incensario del mundo. Este era usado para eliminar los malos olores de los peregrinos que llegaban al templo. Sin duda, es un curioso objeto que bien merece ser visitado.

 

3. Catedral de Sevilla

 

Fotografía: Mario Modesto Mata - Flickr

 

La Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es el tercer templo cristiano más grande del mundo, tras el templo de San Pedro del Vaticano y San Pablo de Londres. De hecho está considerado el más grande en cuanto a estilo gótico, aunque no todo el templo es de este estilo, pues algunos elementos son de procedencia anterior o añadidos posteriores. La Giralda, por ejemplo, es de estilo Mudejar, ya que era el alminar de la antigua mezquita que se levantaba en el lugar actual de la Catedral. En todo caso, la Catedral de Sevilla es una de las catedrales más importantes de España y uno de los símbolos de la ciudad. Por este motivo, la UNESCO lo añadió a su catálogo de Patrimonio de la Humanidad en 1987.

 

4.Catedral de Teruel

 

 

Fotografía : Diego Delso, Wikimedia Commons, License CC-BY-SA 3.0

 

 

El arte mudéjar fue el estilo crado por aquellos musulmanes que se quedaron en la península ibérica tras la reconquista cristiana. Dejando a un lado las cuestiones políticas, estos musulmanes lograron integrar su arquitectura con otros estilos europeos como el gótico creando un arte único, singular, original e irremplazable, motivo por el cual la UNESCO ha querido proteger este tipo de arquitectura desde 1986. Un ejemplo de este estilo es la Catedral de Teruel. Esta original Catedral es diferente a la mayoría de las que encontramos en España. Construida en estilo mudéjar, es una de las pocas catedrales de este estilo, junto a la de Tarazona. Por ello, gran parte de la Catedral está protegida como Patrimonio de la Humanidad desde 1986 por parte de la UNESCO, ya que este es un estilo único, original, singular e irremplazable. Aunque los orígenes de este templo se deben buscar en el año 1171, la iglesia ha sido reformada en distintas ocasiones y restaurada tras el paso de las guerras.

  

5. Catedrales de Salamanca

 

Catedral Nueva de Salamanca. Fotografía: Jentges – Wikimedia Commons

 

La curiosidad de Salamanca, en cuanto a catedrales, no es su belleza o su espectacularidad. Su singularidad es que dispone de dos catedrales unidas entre si. Bien, esto y que tiene un astronauta en su fachada labrado en piedra. Dejando a un lado estas curiosidades que nos llaman la atención sobre el resto, la Catedral Nueva de Salamanca es una de las catedrales góticas construidas de manera más tardía mientras que coexiste con la Catedral Vieja compartiendo un muro y una torre. ¿Podrás resistirte a ver el resultado de dos catedrales vecinas? Por cierto, la catedral forma parte del conjunto de la Ciudad Vieja de Salamanca, protegido desde 1988 por la UNESCO.

  

6. Catedral Ávila

 

 

Fotografía: pmrmaeyaert – Wikimedia Commons

 

La Catedral del Salvador de Ávila, según diversas fuentes, es la primera catedral gótica de España. De hecho, en sus formas podemos ver un gótico muy poco desarrollado, con gran altura pero con fuertes muros y sin muchos elementos ligeros que vendrían con posterioridad en el desarrollo de este estilo. Además, la catedral dispone de diversos elementos especialmente pensados para la defensa de la ciudad, como el ábside de la catedral que a su vez es torre de defensa. Construida entre los siglos XI y XV, la catedral es un elemento incluido dentro de la Ciudad Vieja de Ávila, protegida por el Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

 

7. Catedral Segovia

 

Fotografía: Carlos Delgado – Wikimedia Commons

 

Siguiendo con las características singulares de cada una de las catedrales, la Catedral de Segovia destaca por ser una de las catedrales góticas más tardías de España e incluso Europa. Sin embargo, Segovia quiso construir su nueva catedral en este estilo, a raíz de la destrucción de su antigua catedral durante 1521 en la Guerra de las Comunidades. Su construcción fue financiada por el pueblo. Desde 1985 la Catedral forma parte del Patrimonio de la Humanidad dentro de la Ciudad Vieja de Segovia.

 

 

8. Catedral Toledo

 

 

Fotografía: Nikthestunned – Wikimedia Commons

 

Considerada como obra magna del gótico por algunos, la Catedral de Santa María de Toledo es un gran templo construido entre el 1246 y el 1493. El templo dispone de la iglesia principal, el claustro, la torre de las campanas, capillas y diversas puertas interesantes para ser visitadas. El mismo edificio dispone del Museo Catedralicio en el que se exhiben cuadros de El Greco, Goya o Velázquez, entre otros. Forma parte del Patrimonio de la Humanidad dentro de la Ciudad Histórica de Toledo desde 1986.

  

9. Catedral Cuenca

 

 

Fotografía: Xoan de Pez – Wikimedia Commons

 

La Catedral de Nuestra Señora de Gracia es el edificio más antiguo de Cuenca. De hecho, junto con la catedral de Ávila, es la primera catedral gótica construida en territorio nacional. Por ello, lo que vemos hoy es un gótico bastante tosco en sus partes con un aire anglonormando debido a Leonor Plantagenet, esposa francesa del rey Alfonso VIII. Tras la reconquista de Cuenca por parte de las coronas cristianas, Leonor fue la principal impulsora de su construcción. Finalmente, el edificio se construiría entre 1196 y 1257 aunque con fuertes modificaciones posteriores. La catedral se encuentra incluida dentro del Patrimonio de la Humanidad dentro de la ciudad fortificada de Cuenca desde 1996.

 

 

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