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Lunes, 28 Diciembre 2015 00:00

Seis palacios que no debes perderte

Para terminar con esta serie de entregas sobre el Patrimonio de la Humanidad dentro de España, hoy haremos la última lista: los palacios Patrimonio de la Humanidad dentro de España. En total encontramos seis que destaquen por encima de otros, integrados en un conjunto mucho más extenso. Todos ellos se han hecho en estilo distinto y quien lo encargo deseaba algo distinto. Solo tienen un punto en común: destacan por encima de cualquier otra construcción. Vayamos a analizarlos

 

1. Santa María del Naranco

 

Fotografía: Luidger – Wikimedia Commons

 

Se encuentra en Oviedo, Asturias. Levantada como palacio real el 848 por el rey asturiano Ramiro I, no se consagró como templo hasta el siglo XII. Está situado a 4 km de Oviedo, ya que el rey buscaba el reposo a las afueras de la ciudad. Se considera que es de estilo “ramirense”, una variante del arte asturiano, declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

 

El templo dispone de una planta rectangular de 21 metros de largo por 6 de ancho sobre la que se levantan dos pisos con una cripta inferior y un baño adosado con su piscina y desagües. Esta planta inferior es muy similar a la Camara Santa de Oviedo. La planta superior, recubierta también por bóveda de cañón, hay un salón de audiencias y dos miradores hacia el exterior. Destacan sobretodo las arcadas exteriores, de gran belleza.

 

2. Alhambra y Palacio del Generalife

 

 

Palacio del Generalife - Fotografía: Krakauer1962 - Pixabay

 

La Alhambra de Granada (fotografía principal) es una de las construcciones más famosa de España, debido a que en su interior alberga diversos palacios y jardines rodeados de una gran fortaleza. Sus cuidados detalles junto a su gran conservación han hecho que este conjunto monumental sea Patrimonio de la Humanidad ya desde 1984 y el monumento más visitado del país diversos años, con cifras superiores a los dos millones de visitantes. El conjunto está formado por una gran fortaleza de origen musulmán cuyo nombre (“al-Qal'a al-hamra”, del cual deriva el actual) se traduce a “fortaleza roja”. Aunque el año 899 ya existen referencias sobre la fortificación, no es hasta 1238 cuando la Alhambra pasó a ser residencia real. A partir de aquí, diversos reyes musulmanes y cristianos fueron ampliando el recinto con nuevos palacios y patios, como el Palacio de Yusuf III, el Generalife (que es una finca de recreo de monarcas) o el Palacio renacentista de Carlos V.

 

Por su parte, el Palacio del Generalife es una villa anexa a la Alhambra de Granada, aunque independiente. Fue utilizada por los reyes musulmanes como lugar de retiro y descanso. Por ello, sus jardines, huertos y decoraciones toman especial protagonismo por encima de otras funciones más defensivas o guvernamentales. Se inició su construcción en el siglo XII, alargándose hasta el siglo XIV. Es uno de los puntos más protegidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

 

 

3. Palacio de la Aljafería

 

Fotografía: Alcorce – Wikimedia Commons

 

Este palacio fortificado, ubicado en Zaragoza, fue construido durante la segunda mitad del siglo XI por el rey taifa Al-Muqtadir como residencia real. Es el único gran edificio conservado de la arquitectura islámica de la época de los Taifas, al cual podemos unir en cierta manera la Mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada. Su importancia es tal que la UNESCO lo incluyó dentro del Patrimonio de la Humanidad en 2001 junto a otros elementos del arte mudéjar de Aragón. Es, precisamente tras la reconquista cristiana, cuando el palacio pasa a ser un ejemplo a seguir de este estilo mudéjar que sería seguido en futuras edificaciones.

 

Dentro de este palacio de la Aljafería encontramos diversos salones reales y estancias, además de una pequeña mezquita privada con mihrab. Una de las estancias más destacadas es el Salón Dorado, con cuidada ornamentación que nos recuerda el pasado musulmán del edificio. Finalmente, también encontramos estancias tan importantes como el Patio de Santa Isabel o el Palacio de Pedro IV construido tras la reconquista cristiana como palacio para los reyes de Aragón y modificado en el siglo XIV por Pedro IV en un estilo mudéjar.

 

 

4. Palacio de Aranjuez

 

Fotografía: Fernando García – Wikimedia Commons

 

Erigido por orden de Felipe II en 1501, el Palacio de Aranjuez fue la base del actual palacio construido más tarde por orden de Fernando VII ya en el siglo XVIII siguiendo los estandartes de la época. Un gran palacio rodeado de grandes y cuidados jardines, apto tanto para hacer reuniones públicas como para fiestas privadas. La vuelta al absolutismo con el reinado de Fernando VII se materializó en este palacio lleno de lujos donde el vagón del real ferrocarril llegaba a la misma escalera principal, del cual dicen que tenía los raíles de plata por regalo del marqués de Salamanca. Esta especie de Versalles español es tan majestuoso que desde 2001 está protegido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como Paisaje Cultural de Aranjuez.

 

El palacio dispone de numerosas estancias como el salón de Porcelana (llena de esculturas de este material), el gabinete Árabe (inspirado en la Alhambra de Granada), el Salón del Trono o las habitaciones con la disposición que tenían a finales del siglo XIX. Alrededor del palacio encontramos los cuidados jardines limitados por los cauces del Tajo y Jarama. En estos jardines encontramos otras edificaciones singulares como la Casita del Labrador, que era la casa de recreo de la familia real cuando se dejaba a un lado el protocolo. También encontramos la Casa de los Marinos, ocupada por los 200 marineros llegados desde Cartagena para pasear los monarcas en las falúas por dentro del jardín. Numerosas estatuas y fuentes decoran el conjunto junto a vegetación de gran antigüedad que da más valor al conjunto.

 

 

5. Palau de la Música

 

Fotografía: Lohen 11 – Wikimedia Commons

 

Construido entre 1905 y 1908, el Palau de la Música fue proyectado para albergar la sede del Orfeó Català y no como residencia de nadie. Como es sabido, durante esa época la burguesía catalana tenía una gran influencia en la sociedad porqué, a parte de tener un gran poder económico, estaba unida por en sentimiento cultural de catalanismo que trató de manifestar en muchas de sus obras arquitectónicas. Desde 1997 forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

 

Con una superficie de 1350,75m2 y un presupuesto de 240,322 pesetas, el teatro fue diseñado con una gran calidad y originalidad en sus detalles. El edificio destaca por sus grandes ventanales llenos de vitrales, sus esculturas, sus trabajos con hierro forjado así como sus mosaicos. La sala cuenta con 2049 plazas distribuidas de la siguiente manera: platea (688 plazas), anfiteatro (321), segundo piso (910), galería del órgano (82) y reservadas (48). La belleza de sus ventanas nos transporta a principios de Siglo XX. De todas las ventanas, destaca la que está ubicada en el tejado. El trabajo de cristalería con hierro forjado y vitrales hace un efecto de abombamiento hacia dentro que no dejará al visitante indiferente, más teniendo en cuenta que es un edificio con más de cien años a sus espaldas.

 

6. Palau Güell

 

Fotografía: Joancreus – Wikimedia Commons

 

Ubicado en la calle Nou de la Rambla, a pocos metros de este eje turístico y cercana al Liceu, el Palau Güell es otra de las magníficas obras de Gaudí. Aunque se trate de una de las construcciones de sus inicios profesionales, esta casa ya da suficientes pistas de que nos encontramos ante un ambicioso arquitecto capaz de dar el máximo de si para la arquitectura. Concretamente, esta casa fue inaugurada en 1888, coincidiendo con la Exposición Universal de Barcelona, aunque parte de los muebles y decoraciones interiores no se acabarían hasta dos años más tarde.Debido al evento de la Exposición Universal, por la casa pasaron celebridades de la talla de Maria Cristina de Habsburgo, el rey Humberto I de Italia y el Presidente de Estados Unidos Grover Cleveland.

 

La composición del edificio es la siguiente: una planta baja formada por caballerizas, algo muy innovador en su época. Los caballos bajaban por una ingeniosa rampa helicoidal ideada por Gaudí.

Una planta baja en la que se tiene un gran acceso para poder entrar con los carruajes hasta su interior y donde empieza la escalera principal, que también da acceso a un entresuelo. La planta principal es donde se encuentran la planta noble organizada alrededor de un majestuoso recibidor de 80 m2, la cual conecta majestuosas salas y estancias destinadas a la familia Güell. La planta superior, destinada al servicio, con sus habitaciones, cocina y lavadero. La azotea es de 481 m2, donde hay un total de 20 chimeneas, algunas de las cuales estan rematadas con azulejos cerámicos.

 

En 1969 el Palacio Güell fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional, y desde el año 1984 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, dentro del Lugar «Obras de Antoni Gaudí».

 

 

 

Fotografía principal: Patio de los Leones, Alhambra. Tuxyso – Wikimedia Commons

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Sábado, 26 Diciembre 2015 00:00

La arquitectura civil protegida por la UNESCO

Siguiendo los anteriores capítulos donde hemos ido nombrando los edificios Patrimonio de la Humanidad protegidos en España, hoy hablaremos de la arquitectura civil. Mucho menos numerosa que otros edificios protegidos, estos destacan por ejercer alguna función dentro de la ciudad fuera de la religiosa. Posiblemente al no estar protegidos por la iglesia, estos edificios no han tenido tanta protección, motivo por el cual muchos de ellos se han perdido con la evolución de la historia. Sin embargo, afortunadamente para todos, los seis ejemplos que nos llegan a nuestros días merecen la pena ser visitados ya que cada uno de ellos es una obra maestra de la humanidad.

 

1. Torre de Hércules

La Torre de Hércules es el faro más importante de cuantos podamos encontrar en la Tierra. Al menos así piensan muchos historiadores, ya que es el faro en activo más antiguo del mundo. Se construyó en el siglo I d.C. La UNESCO lo unió a su listado del Patrimonio de la Humanidad el 2009.

 

Aunque no conserva sus formas romanas originales por su parte exterior (solo las conserva en su parte interior), el faro, con 57 metros de altura, es el tercer faro más alto de España. En el siglo XVII fue modificado por la parte interior, mientras que las formas exteriores se consiguen entre 1788 y 1791, cuando Giannini forra las paredes del cuerpo cilíndrico original, haciendo un cuerpo cuadrado de 11,6 metros por lado coronado por dos cuerpos octogonales que soportan la linterna.

 

2. Acueducto de Segovia

Fotografía: Felver Alfonzo – Wikimedia Commons

 

Esta es una de las obras civiles más impresionantes de origen romano que podemos encontrar aún en pie. Se trata de un espectacular acueducto de 728 metros de largo con más de 166 arcos divididos en filas de dos pisos que en su altura mayor alcanzan los 28 metros. Se construyó en el siglo II d.C. para trasladar el agua a la ciudad desde el manantial de Fuenfría, ubicado a 17 km de la ciudad. Este acueducto es sin duda el símbolo más famoso de esta ciudad y uno de los vestigios romanos de mayor valor que quedan en pie y en buen estado. En 1985 se incluyó dentro de la lista de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO.

 

Aunque parezca recto, el acueducto tiene un desnivel de un 1%. Dispone de dos filas de arcos que se asientan sobre sillares de granito. Esta instalación hidráulica ha estado en activo hasta casi nuestros días. Quizá por ello la obra se ha mantenido en buen estado y ha sido restaurado en diversas ocasiones. Un ejemplo de ello es que en el siglo XV se restauró los 36 arcos destruidos por los musulmanes en el año 1072.

 

3. Lonja de la Seda

Fotografía: Felivet – Wikimedia Commons

 

La Llotja de Seda (también designada Lonja de Seda o Lonja de los Mercaderes) es uno de los mejores ejemplos de edificio gótico civil. Fue construido entre 1482 y 1548 en una superficie de unos 2000 metros, derribando 25 casas, y siguiendo el modelo constructivo de la Lonja de Palma de Mallorca. En 1996 se declaró el edificio como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a los cuidados detalles góticos y renacentistas, estos últimos construidos en el Consulado del Mar, una ampliación del siglo XVI.

 

Su construcción, en pleno siglo de oro valenciano, es un ejemplo de la importancia de Valencia y de su comercio en una época en que esta era la ciudad más poblada de España. El edificio incluía diversas dependencias que trataban de estimular el comercio y el intercambio, tales como la Mesa de Cambios y Depósitos (primera institución bancaria de carácter municipal), el Tribunal de Comercio o la misma cárcel, donde se encerraban los mercaderes que se declaraban en quiebra.

 

4. Parque Minero de Almadén: Patrimonio del Mercurio

Fotografía: vía Parque Minero de Almadén

 

Nominada Patrimonio de la Humanidad en 2012 junto a las minas eslovenas de Idrija, son las explotaciones mineras de mercurio más granes y las que mejor explican la relación de la minería con la historia. Activas durante más de 2.000 años, las minas han ido evolucionando junto a la sociedad, incluso ahora, cuando en 2003 se clausuraron y pasaron a ser, tres años más tarde, una atracción turística más (como reflejo del auge del turismo).

 

Mientras estuvo en activo, la mina proporcionó un tercio del mercurio que hay activo en el mundo. Desde sus orígenes hasta su cierre, la mina fue mejorando sus técnicas de explotación. De hecho, en 1777 Carlos III fundó la Academia de Minas, la tercera que se fundó en el mundo y que se ubicaría en las inmediaciones de Almadén hasta 1835, cuando se trasladó a Madrid. Además, la mina exportó gran parte del mercurio hacia el extranjero, siendo un fiel reflejo de lo que el comercio y el intercambio representó durante la época colonial.

 

5. Puente de Vizcaya

Fotografía: Javierme – Wikimedia Commons

 

Esta obra de ingeniería, también nombrada Puente Colgante de Portugalete, fue construida en 1893 por el arquitecto Alberto de Palacio y Elissague. Su misión básicamente era facilitar la comunicación entre ambas orillas, salvando la gran anchura del cauce del río Nervión. Para ello, se diseñó este tipo de puente transbordador, el primero en el mundo, ya que la gran intensidad de tráfico marítimo impedía la construcción de un puente levadizo. A través de la historia, las barquillas han ido realizando el trayecto, que actualmente tiene una duración de viaje de 1,5 minutos y una frecuencia de 8.

 

El puente surgió de la necesidad de conectar los balnearios existentes en ambas orillas, destinados principalmente a la burguesía industrial y a los turistas del siglo XIX. Lo que vemos hoy día no es la estructura original, pues desgraciadamente se destruyó el travesaño horizontal en 1937, durante la Guerra Civil, para frenar el avance de las tropas franquistas. En 1941 se reconstruyó, hasta 1999, cuando se realizaron diversas obras para instalar ascensores y una pasarela por la viga superior para poder abrirlo a turistas a modo de mirador.

 

6. Hospital de Sant Pau

Fotografía: Ignis Fatuus – Wikimedia Commons

 

Ubicado muy cerca de la Sagrada Familia, el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau es un conjunto hospitalario que mide 300 metros x 300 metros (el tamaño de nueve islas de casas de la Eixample). Pero sin duda, lo que le hace especial, es su calidad arquitectónica de varios estilos aunque destacando por encima de todos el estilo modernista. El arquitecto encargado del proyecto fue Lluís Domenech i Montaner, uno de los principales arquitectos del modernismo catalán junto a Gaudí. Si sumamos esto a sus grandes dimensiones, nos encontramos que estamos ante el conjunto más grande de arquitectura modernista catalana. En 1978 fue declarado Bien de Interés Cultural mientras que en 1997, la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.

 

El edificio fue, en su momento, un gran avance para la medicina ya que el recinto fue concebido para disponer de unas instalaciones hospitalarias adecuadas al nuevo volumen de población. También se desarrolló una red de túneles que comunicaban todos los edificios, para así facilitar los traslados de enfermos, así como las instalaciones técnicas al aire libre para facilitar su mantenimiento.

 

Fotografía portada: EDMAR LASTRA CASTILLEJOS – Wikimedia Commons

 

 

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En esta ruta por alrededores nos centraremos en la visita a tres de los lugares más típicos de los alrededores de Barcelona, focalizando sus orígenes modernistas por encima de todo. Se trata de la Colònia Güell, la población costera de Sitges y de Sant Sadurní d'Anoia, la población más famosa en producción de cava. Para trasladarnos será necesario disponer de algún medio de transporte privado. En caso contrario siempre podemos optar por la visita a cada uno de estos pueblos de manera individual, ya que la conexión entre ambos pueblos no es la mejor.

Lo primero que haremos será visitar la Colònia Güell. Si queremos hacerlo todo debemos ir temprano. Deberíamos llegar a este espacio sobre las 09:00 horas como muy tarde. Para hacerlo, lo mejor es coger la A-2 hasta la salida 8, donde volveremos un poco atrás por la carretera BV-2006. Allí encontraremos sitio para aparcar fácilmente y dejarnos guiar por las señales del recinto o las que facilitamos aquí en Guiring. En este espacio veremos diversas casas modernistas pero sobretodo veremos la más famosa, la Cripta Güell, de Antoni Gaudí.

 

Acto seguido, partiremos hasta Sant Sadurní ya que si deseamos visitar una cava es mejor verla por la mañana. Cogeremos la misma A2, dirección Tarragona-Lleida, que más tarde se transforma en AP-7 (la indicación más fácil es quedarnos siempre que se bifurque la autopista en los carriles de la izquierda). Una vez lleguemos al sitio podemos optar para visitar la localidad, con diversos edificios modernistas, o centrarnos en la típica visita a las Cavas Freixenet o las Cavas Codorniu. Ambas cavas, aunque la de Codorniu en especial, se encuentran ubicadas en edificios que son una muestra de ese modernismo que impregnó Catalunya durante finales del siglo XIX y principios del XX.

 

Cuando finalicemos, buscaremos la carretera C-15 para ir directamente hacia Sitges. Una vez allí podemos aparcar en las zonas indicadas para ello, aunque la mayoría sea zona azul de pago. Si es verano, recomendamos aprovechar la hermosa playa de Sitges para pegarse un baño. Sino siempre podemos aprovechar el ambiente que hay en Sitges, sus paseos, sus tiendas y restaurantes. También encontraremos diversos edificios modernistas de gran atractivo así como su iglesia principal, al lado del mar.

 

Cuando queramos volver a Barcelona, lo más rápido será coger la Autopista C-32. El peaje es caro pero evitamos las acusadas curvas de Garraf. Para aquellos a los que les gusta conducir recomendamos no evitarlas, ya que las vistas del Mediterráneo son magnificas. Además, en medio del camino nos encontraremos con otro edificio de Gaudí, visible fácilmente desde la carretera. Se trata de las Bodegas Güell, la cual es la mejor carta para poner fin a esta ruta del modernismo.

 

MAPA (link)

 

Fotografías:

 

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Sábado, 21 Marzo 2015 00:00

Qué ver de Barcelona en 3 días

En este caso, nos limitaremos a añadir un día más a la ruta de Barcelona en 2 días, ya que visitaremos otra parte de la ciudad que en esa ruta no daba tiempo. El mejor orden para hacerlo es el que indicamos, pero se puede modificar según el gusto de cada uno.

 

Visitar Barcelona en 3 días, aunque es algo justo, creemos que empieza a ser un plazo razonable para empezar a entender como es la ciudad y ver como mínimo aquellas partes más importantes. Por ello creemos que es una buena elección de tiempo de estancia.

 

Como resumen rápido, tenemos la ruta de dos días en la que se ha visto lo siguiente:

 

 

Así pues empezamos con el tercer día.

 

Día 3

 

Este día veremos aquellas partes importantes que no ha dado tiempo en los otros dos días aunque sean visitas básicas para entender bien la ciudad. En este caso visitaremos seguro la montaña de Montjuïc y, dependiendo de la época del año en que hagamos la visita, podemos optar por visitar la Barcelona marítima o escoger el barrio de Gràcia.

 

Este día lo tomaremos más de relax que los otros dos. Podéis disfrutar de los parques que cruzaréis, visitar alguno de los museos que se citan o simplemente disfrutar de la ruta con tranquilidad. Digamos que la mañana la destinaremos a Montjuïc y la tarde a alguna de las dos visitas.

 

Vayamos a trozos. Nos levantaremos temprano, una vez más, para iniciar la ruta sobre las 08:30 horas desde Plaça Espanya. Una vez allí podemos ver esta bonita plaza de la ciudad. Para tener una mejor vista del conjunto podemos subir a la azotea del Centro Comercial Les Arenes, la antigua plaza de toros, que además es una bella obra arquitectónica que mezcla lo antiguo con lo moderno. Os recordamos que no hace falta pagar el Euro que piden para subir con el ascensor panorámico sino que podéis ir gratis por dentro.

 

Subiremos a la montaña de Montjuic opr Avinguda Francesc Ferrer i Guàrdia hasta el Poble Espanyol. Nosotros recomendamos subir a pie para gozar de las vistas del Museu Nacional D'Art de Catalunya, encima de la montaña, y de la antigua Casa Ramona, hoy museo Caixaforum. La entrada al Poble Espanyol es recomendable para todos aquellos que quieran estar en una “pequeña Espanya”, al menos nosotros la recomendamos. Sus puertas abren a las 09:00 horas. Si la visita se alarga, recomendamos comer aquí o comprar algo de comida, porqué más arriba no hay muchos locales. Ya avisamos que los locales pueden ser un poco “guiris”.

 

Seguiremos la visita por la montaña de Montjuïc. Para los que les interese, en medio del camino nos encontraremos con el Estadi Olímpic Lluís Companys, el Pavelló Sant Jordi y la torre de telecomunicaciones Torre de Montjuic. Podemos parar e incluso visitarlo, pero si vamos a lo esencial, recomendamos seguir hasta nuestro objetivo final, el castillo de Montjuic. Aquí recomendamos entrar pero si no queremos también podemos rodearlo o disfrutar de las vistas del puerto.

 

Nuestra visita a Montjuic finaliza aquí. Llega el momento de decidir. Si es verano os recomendamos ir a ver la parte marítima, mientras que en invierno la elección está más igualada.

 

Visita a la parte marítima

 

Cogeremos el bus que nos baja a Plaça Espanya (150) y allí el metro para dirigirnos a la parada de metro Urquinaona (línea 1) y cambiar a línea 4 hasta Ciutadella Vila Olímpica. Una vez allí, nos guiaremos hasta el mar para empezar un agradable camino por el Passeig Marítim de la Barceloneta. Podemos ir a izquierda o derecha, como deseemos. Nosotros os proponemos hacia la derecha mirando el mar. Aquí veremos la Platja de la Barceloneta a un lado y el barrio de la Barceloneta, al otro. Si es verano os recomendamos destinar la tarde al relax, la playa, los chiringuitos o internarnos simplemente en el barrio y descubrir uno de los muchos locales donde podemos comer.

 

Visitar Gràcia

 

Este otro barrio nos ofrece una imagen distinta a la típica Barcelona. Puede que sea un barrio más frecuentado por nativos que por turistas, dando una imagen más auténtica.

 

Bajaremos hasta Plaça Espanya con el autobús 150 y cogeremos el metro hasta llegar a Fontana (línea 3). Una vez allí os recomendamos girar a vuestra derecha, mirando al mar, donde podeis descubrir zonas de tiendas artesanas, bares agradables, plazas y calles estrechas con un encanto especial. En este barrio encontraréis algunas plazas bonitas como la Plaça de la Vila de Gràcia, la Plaça del Diamant o la Plaça de la Virreina. También hay calles muy bonitas como el carrer Verdi o el carrer d'Astúries, o casas destacadas como la Casa Vicens, de Gaudí, o la Casa Fuster.

 

Aquí la mejor recomendación que os podemos dar es la de callejear y empaparse de lo que vemos alrededor. Por supuesto también encontraremos locales muy recomendados donde cenar.

MAPA DE LA RUTA - link mapa

 

Fotagrafías:

Fotografía portada: Barceloneta – Kippelboy – Wikimedia Common

Fotografía 1: Montjuic Av. Maria Cristina – Wjh31 - Wikimedia Common

Fotografía 2 : Gràcia - Alain Rouiller - Wikimedia Common

 

 

Published in Itinerarios Barcelona
Sábado, 21 Marzo 2015 00:00

Qué ver de Barcelona en 2 días

Este itinerario está pensado para todos aquellos que vengan un fin de semana, por ejemplo. Nosotros hemos valorado que se dispone de ambos días íntegramente, por lo que si alguien no dispone de estos dos días le recomendamos cortar el recorrido o no acceder a los lugares de visita para poder verlo todo. También se ha planteado la ruta para que, si se hace un fin de semana, lo que se visite no esté cerrado, por lo que no recomendamos cambiar lo que sería el día 1 (sábado), de lo del día 2 (domingo). Si no es fin de semana y no es lunes (recordamos que muchos museos están cerrados), no importa el orden en que lo hagamos.

 

DÍA 1

 

Iniciaremos temprana nuestra ruta, sobre las 8'30. Partimos de Plaça Catalunya subiendo por Passeig de Gràcia, donde podemos contemplar la calle más famosa de la ciudad así como el escaparate de la burguesía en el siglo XIX y principios del XX. En esta calle podemos ver gran lujo de detalles, con edificios que destilan clase además de historia. Aquí encontraremos las tiendas más caras de la ciudad.

 

En esta calle haremos dos paradas importantes. Una será en la llamada “Isla de la discordia”, ubicada entre el carrer Consell de Cent y carrer Aragó, a nuestra izquierda. En ella podemos contemplar diversos edificios muy trabajados en sus diseños y materiales, además de grandes ejemplos del modernismo. Se trata de la Casa Lleó i Morera , de Lluís Domenech i Montaner, la Casa Ametller, de Puig i Cadafalch, o la conocidísima Casa Batlló, de Antoni Gaudí. Recomendamos concentrarnos en esta última, una de las más conocidas. La otra parada importante es unos metros más arriba, a la altura de la calle Provença, a nuestro lado derecho. Se trata de la Pedrera (o también llamada Casa Milà), también de Antoni Gaudí, y otro de los puntos más típicos de la ciudad.

Podemos visitar cualquiera de estas casas, aunque desde Guiring recomendamos que se visite sobretodo la Casa Batlló o la Pedrera. Si no vamos muy holgados de tiempo o dinero (las entradas son caras), podemos escoger entre una de estas dos simplemente ya que, aunque no tienen nada que ver una con otra, si no queremos profundizar más con una sola visita basta.

 

Cuando finalizemos estas visitas bajaremos otra vez a Plaça Catalunya, bien sea por el mismo Passeig de Gràcia o por la calle paral·lela, Rambla Catalunya, también muy agradable de transitar. Con esta pincelada de la Eixample (la Barcelona del Siglo XIX-XX) damos por cerrada la visita al barrio, ahora bajamos a la Barcelona medieval. Podemos comer en este camino o en cualquier local del Barrio Gótico, que es donde nos dirigimos.

 

Ahora visitaremos la parte antigua de Barcelona haciendo un recorrido por sus Ramblas. Una vez estemos en Plaça Catalunya debemos buscar las Ramblas. Por ellas nos desplazaremos hasta el mar, para así poder hacernos una idea de la Barcelona antigua haciendo paradas en determinados puntos.

 

Pero vayamos paso a paso. Una vez empecemos el descenso pronto nos encontraremos una fuente, la Font de Canaletes, la cual es la fuente más conocida de la ciudad. Aunque sea muy simple, recomendamos visitar el espacio que en Guiring le hemos reservado para que los turistas puedan hacerse una idea de lo que ven. Si seguimos bajando por las ramblas, encontraremos las paraditas de flores o otros productos tan típicas de este enclave. Para ubicarnos, a nuestra izquierda nos quedará el Barrio Gótico (la parte más antigua y muy interesante para perderse) y a nuestra derecha el barrio del Raval (también interesante pero no tenemos tiempo).

 

Pararemos en el mercado de la Boquería, que nos queda a nuestra izquierda una vez pasemos el Carrer del Carme (lo veremos fácilmente). Podemos internarnos en sus paradas y adquirir uno de sus zumos naturales o otros productos para hacer un tentempié que, aunque sea más caro de lo habitual, seguramente es de buena calidad. También es un muy buen lugar donde comer, sobretodo en sus paradas-restaurantes, con sus sabrosas tapas. Cuando nos cansemos (tenemos que ir rápido), volvemos a las Ramblas y seguimos bajando. Pasaremos por encima (literalmente hablando) del mosaico de Miró. Pasado el Carrer de Sant Pau, encontraremos a nuestra izquierda el Liceu, un edificio modernista destacado, mientras que justo a su altura encontraremos también la Plaça Reial. Recomendamos hacer una pequeña pausa para verla y volver después de nuevo a las Ramblas. Seguiremos el itinerario hasta el final de las Ramblas, encontrando el monumento de Colón. Si lo queremos, podemos entrar, pero puede que vayamos un poco justos de tiempo. Debería no ser más tarde de las 17'30horas.

 

El siguiente paso es cruzar el puente del Port Vell. Para llegar a él simplemente debemos bajar un poco más al mar, ya que el puente se concibió como una prolongación de las ramblas al mar. Aquí disfrutaremos de la relación de Barcelona con el mar. Aunque durante muchos años la ciudad vivió de espaldas al mar, este fue el motivo de su fundación por parte de los romanos, dado que era un puerto natural. Las vistas del puerto desde el puente giratorio (si, aunque parece fijo, se puede abrir para dar salida a los barcos más altos) son magnificas. Llegaremos al centro comercial, pero desde Guiring consideramos que, por solo dos días, es mejor centrarse en la ciudad.

 

Si pasamos por en medio del centro, pronto nos encontraremos ante una zona ajardinada. Simplemente debemos cruzarla. A nuestra derecha se encuentra el Aquarium, el acuario más grande de Europa. Si queremos verlo todo, no es conveniente entrar, pero eso no quita que es una agradable atracción. También podremos ver un pequeño submarino de madera, el Ictíneo II de Narcís Monturiol, réplica del original.

 

Volvemos a tierra. Justo allí podemos ver el Palacio del Mar, una antiguo almacén marítimo que hoy alberga el Museu d'Història de Catalunya. Estamos en las mismas, es un museo muy interesante, pero hay poco tiempo. Mejor subimos por el Barri Gòtic. Es el momento de conocer bien este barrio, el más antiguo de Barcelona. Llegaremos hasta Plaça Sant Jaume. ¿Como? De la mejor manera que podemos hacerlo aquí, perdiéndonos a nuestro aire. Nosotros os dejamos una alternativa bonita en el mapa interactivo, pero no tenéis porqué seguirla.

 

Aquí nos encontramos en el centro administrativo de la ciudad. A un lado tenemos el Ayuntamiento y al otro la Generalitat de Catalunya. Para saber cual es cual un truco es mirar que tipo de policía lo custodia, ya que el Ayuntamiento está custodiado por Guàrdia Urbana, mientras que la Generalitat lo está por los Mossos d'Esquadra. Giraremos por Carrer Llibreteria, hasta Carrer del Veguer, donde entraremos en la Plaça del Rei, una de las más bonitas de Barcelona.

 

Seguiremos hasta la Catedral. Podemos ir callejeando o volver sobre nuestros pasos hasta la Plaça Sant Jaume y coger el Carrer del Bisbe, el cual nos lleva directos. Una vez nos cansemos de mirar el templo, podemos callejear para seguir viendo el barrio o ya finalizar. Una calle típica para pasear y ver las principales tiendas es Portal de l'Àngel.

 

DÍA 2

 

Empezamos el día visitando el Parc Güell. El parque abre a las 08:30, recomendamos ir temprano. Seguiremos nuestro camino hasta otro de los principales puntos turísticos, la Sagrada Familia. Podemos coger el metro o la línea de bus 92 que nos deja muy cerca.

 

Recomendamos que ambas visitas finalicen sobre la hora de comer para ir en el tiempo adecuado.

Lo siguiente que haremos será llegar a Arc de Triomf, donde podemos admirar el arco que simula el arco romano. Bajaremos por la avenida que este preside hasta el Parc de la Ciutadella. Se trata del parque más conocido de Barcelona y, si es domingo, uno de los puntos que más actividad tiene. Aquí podemos relajarnos. Una vez lo deseemos, saldremos por la otra puerta, la que da acceso al Passeig Picasso. Toca internarnos en el Barrio del Born. Pasaremos al lado del mercat del Born, un interesante museo (El Born Centre Cultural). A través del Passeig del Born llegaremos a la Basílica de Santa María del Mar, una de las dos principales iglesias. Podemos perdernos por la zona, aunque quedará un último punto que visitar, el Palau de la Música. Podemos ir directamente por Via Laietana o bien callejear.


Si queremos ver más, estaremos al lado del Barri Gòtic, l'Eixample o el Born, así que si vamos bien de tiempo podemos repetir algún lugar que nos gustó.

MAPA 

 

Fotografías:

 

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Sábado, 21 Marzo 2015 00:00

Qué ver de Barcelona en 1 día

Parece imposible visitar Barcelona en un solo día y, aunque creemos que nos quedaremos muy cortos, haremos un resumen de aquello más importante. Nos dejaremos muchos puntos importantes pero esperemos que esta visita a lo más característico sirva para volver otra vez con más tiempo, como mínimo unos 3 días.

 

Si no conocermos nada de Barcelona, una muy buena alternativa es coger uno de los buses turísticos que viajan alrededor de la ciudad. Si decidimos hacerlo por nuestra cuenta, esperemos que la siguiente que os hacemos llegar sea una buena alternativa.

 

Empezaremos temprano para poder aprovechar el día. El itinerario partirá de Plaça Catalunya sobre las 8 de la mañana. Una vez allí buscaremos Passeig de Gràcia, por donde subiremos. Poco a poco descubriremos esta vía, quizá la más famosa de Barcelona y aparador principal de la burguesía durante finales del Siglo XIX y principios del XX. Podemos admirar las casas señoriales que hay a cada lado además de muchas de las tiendas más caras de la ciudad, que a esa hora posiblemente estén cerradas ( y así lo esperamos, porqué vamos muy justos de tiempo).

 

En esta calle haremos dos paradas importantes. Una será en la llamada “Isla de la discordia”, ubicada entre el carrer Consell de Cent y carrer Aragó, a nuestra izquierda. En ella podemos contemplar diversos edificios muy trabajados en sus diseños y materiales, además de grandes ejemplos del modernismo. Se trata de la Casa Lleó i Morera, de Lluís Domenech i Montaner, la Casa Ametller, de Puig i Cadafalch, o la conocidísima Casa Batlló, de Antoni Gaudí. Recomendamos concentrarnos en esta última, una de las más conocidas. La otra parada importante es unos metros más arriba, a la altura de la calle Provença, a nuestro lado derecho. Se trata de la Pedrera (o también llamada Casa Milà), también de Antoni Gaudí, y otro de los puntos más típicos de la ciudad.

 

Finalizado el recorrido, cogeremos el metro en la misma calle Provença, parada Diagonal (línea 5), para ir directos a la Sagrada Família (con esta misma línea 5). Por ello recomendamos que, debido al corto tiempo que tenemos, nos limitemos a visitar una de las tres grandes obras de Gaudí únicamente, es decir, solo podemos visitar o la Casa Batlló o la Pedrera o la Sagrada Família. Todas estas tres atracciones abren sus puertas a las 9:00 horas. Además la visita debe ser un poco ágil si queremos conocer más sobre Barcelona.

 

Una vez llegamos a Sagrada Familia, recomendamos dar una vuelta por todos sus laterales, dada la espectacularidad del monumento. Si optamos por su visita, recomendamos comprar la entrada con antelación a través de su web para evitarnos las colas.

 

 

Hasta aquí será como máximo mediodía, podemos comer en cualquier punto de Sagrada Familia ya que en nuestro siguiente punto, el Parc Güell, no hay muchos sitios de comida.

 

Cuando finalicemos la comida, iremos por la Avinguda Gaudí hasta la calle Indústria/Lepanto, donde cogeremos el autobús 92 o bien cogeremos el metro (Línea 5 hasta Diagonal y allí línea 3 hasta Lesseps). El objetivo será llegar al Parc Güell uno de los emblemas más conocidos de Barcelona.

 

Hacemos este paso en este punto porqué el parque cierra (en invierno a las 18 horas y en verano a las 21h), mientras que el centro de Barcelona no. Si queremos conocer más sobre el centro, nos podemos saltar esta visita, aunque es uno de los puntos más conocidos.

 

Una vez lleguemos al destino, debemos buscar el Carrer Larrard y simplemente subirlo. Al final encontraremos el parque. Aquí no podemos hacer otra cosa que perdernos. Recomendamos que la visita no se alargue más de las 16 horas si queremos ver el centro.

 

Lo último será visitar la parte antigua de Barcelona haciendo un recorrido por sus Ramblas. Una vez estemos en Plaça Catalunya debemos buscar las Ramblas. Por ellas nos desplazaremos hasta el mar, para así poder hacernos una idea de la Barcelona antigua haciendo paradas en determinados puntos.

 

Pero vayamos paso a paso. Una vez empecemos el descenso pronto nos encontraremos una fuente, la Font de Canaletes, la cual es la fuente más conocida de la ciudad. Aunque sea muy simple, recomendamos visitar el espacio que en Guiring le hemos reservado para que los turistas puedan hacerse una idea de lo que ven. Si seguimos bajando por las ramblas, encontraremos las paraditas de flores o otros productos tan típicas de este enclave. Para ubicarnos, a nuestra izquierda nos quedará el Barrio Gótico (la parte más antigua y muy interesante para perderse) y a nuestra derecha el barrio del Raval (también interesante pero no tenemos tiempo).

 

Pararemos en el mercado de la Boquería, que nos queda a nuestra izquierda una vez pasemos el Carrer del Carme (lo veremos fácilmente). Podemos internarnos en sus paradas y adquirir uno de sus zumos naturales o otros productos para hacer un tentempié que, aunque sea más caro de lo habitual, seguramente es de buena calidad. Cuando nos cansemos (tenemos que ir rápido), volvemos a las Ramblas y seguimos bajando. Pasaremos por encima (literalmente hablando) del mosaico de Miró. Pasado el Carrer de Sant Pau, encontraremos a nuestra izquierda el Liceu, un edificio modernista destacado, mientras que justo a su altura encontraremos también la Plaça Reial. Recomendamos hacer una pequeña pausa para verla y volver después de nuevo a las Ramblas. Seguiremos el itinerario hasta el final de las Ramblas, encontrando el monumento de Colón. Posiblemente ya estará cerrado, pero por el poco tiempo que tenemos no merece la pena entrar.

 

Seguramente en este punto muchos ya estarán deseando descansar, de modo que por nuestra parte ya nos damos por satisfechos si se ha llegado a tiempo para ver todos estos puntos típicos. No habremos visitado otros lugares típicos (como el Arco del Triunfo o el Poble Espanyol), pero si los más característicos. Si aún nos sentimos con ganas de visitar o con tiempo, os recomendamos perderos por el Barri Gòtic y el Barri del Born, ya que en ellos encontraremos rincones espectaculares como la Catedral o la Basílica de Santa Maria del Mar. También podemos relajarnos en algún bar y dejar descansar los pies. Pero si escogemos un bar de la Rambla os recomendamos ver primero sus precios.

 

 

Para los desplazamientos os recomendamos coger la T-Dia de transporte o cualquier T-10 de transporte, dependiendo de los trayectos que hagamos y las personas que seamos.

 

Fotografías:

 

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Historia rápida de Barcelona

Los primeros pobladores destacados, un pueblo íbero, aparecen en los siglos VII-VI a.C, siendo después conquistada por pueblos cartagineses, primero, y romanos después. Dentro del imperio romano, Barcelona no contó con especial importancia siendo eclipsada por Tárraco, la actual Tarragona. Aun así, la importante influencia romana en Catalunya ha dejado muchos rastros en este territorio.

Con la caída del imperio romano, los visigodos pasaron a administrar estos territorios a partir del Siglo V. La invasión musulmana de la Península Ibérica finalizó su reinado. A partir de ese momento, gran parte del actual territorio de Catalunya paso a formar parte de la Marca Hispánica. Esa marca era un territorio límite entre los pueblos árabes, asentados en gran parte de la península, y las coronas cristianas europeas. Barcelona se benefició de esta riqueza cultural de ambos bandos.

Mediante diferentes etapas, poco a poco, Catalunya paso a independizarse del reino Francés en forma de condados y que posteriormente pasó a ser la Corona de Aragón. En este período hubo un auge y expansión de la Corona de Aragón, favoreciendo el crecimiento de Barcelona como ciudad referente dentro de esta corona. El transporte marítimo favoreció el crecimiento comercial de Barcelona. Esto hizo que la ciudad creciera y que se erigieran edificios emblemáticos aun conservados.

Finalmente, a través de una boda (año 1469), ambas coronas quedaron unidas formando los cimientos de lo que seria actualmente España. La unión con la Corona de Castilla condicionó (y en determinados momentos perjudicó) el crecimiento barcelonés, ya que este debía rendir cuentas a la Corona, ubicada en el otras ciudades de la península. Esta pérdida de poder ocasionó grandes fricciones entre la Corona de Castilla y los territorios de Catalunya. Las grandes guerras dinásticas europeas no favorecieron este clima, ocasionando diversas contiendas, como la Guerra de los Segadores (entre 1640 y 1651) y la Guerra de Sucesión (entre 1706 y 1714). Precisamente, el 11 de setiembre de 1714 es la diada del territorio de Catalunya, homenajeándo la caída de Barcelona, la cual defendió la corona de Austria, a manos de las tropas borbónicas.

Esta derrota frente a las tropas borbónicas propició un tiempo de represión hacia Catalunya. Se suprimieron las instituciones catalanas, llevando un control más centralizado, y se instauraron leyes para reprimir determinados comportamientos, entre algunos ejemplos. Para asegurar este control, se desplazó un gran número de tropas borbónicas. Una muestra actual de este período es el Parc de la Ciutadella. En el conjunto del actual parque, las tropas borbónicas erigieron una fortaleza con la intención de tener un mayor control militar sobre la zona y sofocar revueltas. Para realizar tal construcción se derribó barrios enteros, los cuales pueden conocerse actualmente en el antiguo mercado del Born, actualmente Born Centro Cultural.

 

Barcelona Siglo XIX

 

La Revolución Industrial, como en otras ciudades, marcó un antes y un después en el devenir de Barcelona. Una parte de la sociedad, la buerguesía, se enriqueció y fue adquiriendo el poder suficiente como para instaurar no solo unas ideas sinó una cultura nueva. Tres aspectos serían clave para dotar del atractivo que hoy goza esta ciudad: 1) El derrumbe de las murallas, que durante años oprimieron el crecimiento de la ciudad 2) El diseño de la nueva parte de la ciudad, la Eixample de Barcelona, bajo el diseño urbanístico de Ildefons Cerdà 3)El Modernismo y sus influencias en diferentes campos del arte y de la arquitectura.

Barcelona experimentó una expansión que, además, supuso la anexión de otros pueblos colindantes como Gràcia o Poble Nou. A lo largo de la segunda mitad del Siglo XIX y principios del Siglo XX, se construyeron la mayor parte de fincas con influencias del estilo Modernista, teniendo algunos edificios referentes como la Sagrada Familia o el Parc Güell.

 

Construcción Sagrada Familia

 

Pero aunque la Revolución Industrial comportó la dinamización de Barcelona, también trajo consigo tensiones entre la clase burguesa y la obrera. Barcelona fue foco de muchas reivindicaciones y del pistolerismo, fenómeno en que tanto burgueses como obreros eran asesinados por sicarios. Un ejemplo de ello fue estos actos violentos fue el lanzamiento de dos artefactos explosivos sobre las butacas del teatro del Liceo en 1893, muriendo veinte personas.

Pero la historia de Barcelona estaba ligada al presente de España. Tras una larga inestabilidad política por parte de España, donde la corona dimitió en favor del dictador Miguel Primo de Rivera, quien estuvo entre 1923 y 1930 en el poder, y la posterior Segunda República, entre 1930 y 1936, finalmente todo acabó en el golpe de estado militar de Francisco Franco. Como toda Europa, la polarización de las opiniones y el auge del fascismo, supuso primero un golpe de Estado y posteriormente una guerra cívil (1936-1939), donde Catalunya quedó al lado del bando republicano. Barcelona fue víctima continuada de bombardeos por parte de la aviación del frente nacional, ocasionando miles de víctimas y dañando múltiples edificios.

 

Bombardeo aviación italiana sobre Barcelona

 

La caída de Barcelona a manos franquistas, el 26 de enero de 1939, daba entrada a un regímen dictatorial en la ciudad que duraría 40 años. Durante estos años la ciudad también experimentó el desarrollo vivido en gran parte de las ciudades durante los años 50 y 60. Contrariamente a lo actual, durante esta época el pasado Modernismo era visto como un estilo anticuado y no se le valoró, poniendo en riesgo la conservación o directamente eliminando algunas muestras de ello.

Los años 70 trajeron consigo la muerte de Franco y la llegada de la democrácia, mediante la transición. Durante los 80 Barcelona siguió su curso, pero no fue hasta las Olimpiadas de 1992 cuando Barcelona volvió a experimentar cambios sustanciales. Como preparación de estos juegos olímpicos mundiales, Barcelona adquirió más importancia en el mundo del turismo, construyendo edificios destacados (como el Estadi Olímpic de Montjuic) así como experimentando una abertura al mar que favorecería su riqueza turística y sabor mediterraneo.

 

Barcelona, en la actualidad

La Barcelona actual destaca por ser una ciudad cosmopolita y moderna. Los rascacielos construídos durante el auge de principios del Siglo XXI destacan con la gran cantidad de edificios de otros estilos tradicionales.

En la capa social barcelonesa se puede encontrar bastante immigrante venido de todas las partes del mundo. En algunos barrios, esta mezcla entre los residentes y los extranjeros puede llegar a ser del 40%-60%, como en el Raval de Barcelona.

La actual apuesta de Barcelona, desde hace más de una década, es la de minimizar el uso del transporte privado. El clima, uno de los más suaves y agradables de Europa, favorece el auge del desplazamiento en bicicleta.

 

Al ser una de las ciudades más visitadas mundialmente, el turismo ha condicionado el tipo de crecimiento experimentado. Así, los alquileres de locales en el centro se han disparado ocasionando que solo grandes firmas puedan permitirse disponer de dichos locales. Barcelona, pues, se abre como una tienda al mundo para millones de turistas, siendo esto un especial atractivo para la mayor parte de visitantes.

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No podemos hablar de un rincon por descubrir, pues ya hace tiempo que la Plaça Sant Felip Neri ha pasado a ser el lugar preferido de muchos barceloneses. Ubicada entre la Plaça Sant Jaume i la Catedral de Barcelona, esta plaza ha sido durante años y sigue siendo uno de esos lugares que, pese a la cantidad de turistas que pueden circular por allí, destila el encanto de lo autentico. Los niños, muchos de ellos de una guarderia ubicada allí mismo, impiden a los turistas sacar esa foto solitaria. Algunas parejas jovenes se sientan encima de la barandilla de piedra de su fuente, mientras que otros turistas más acomodados prefieren hacerlo en la única terraza. Todo es válido para gozar del mayor de los tesoros que nos presenta esta plaza: la tranquilidad.

 

Pero sin embargo este espacio alberga cicatrices de una de las épocas más crudas que aún perduran en la memoria de mucha gente de Barcelona: la Guerra Civil. Es en este espacio donde, si examinamos con lupa, podemos observar algunos de sus secretos o curiosidades.En este artículo pasamos a examinar este espacio, tratando de desengranar aquellos aspectos que las cicatrices de esta plaza tratan de transmitir.

 

Secreto número 1: Pioneros en el bombardeo por saturación y señales de metralla

 

Si bien esto ya no es un secreto para muchos de los habitantes de la ciudad, sigue causando estupor para aquellos que desconocen la historia. El 30 de enero de 1938, Barcelona pasaría a formar parte de la historia militar por ser la primera ciudad donde se probaba un nuevo tipo de bombardeo sobre la población: el bombardeo de saturación. Y en concreto, esta plaza que hoy tratamos sería una de sus víctimas.

 

El bombardeo de saturación consiste en bombardear una zona y volver a hacerlo al cabo de poco tiempo. Con ello se logra aumentar el número de víctimas, pues a parte de atacar los habitantes de las casas con el primer ataque, los equipos de rescate que acuden al lugar pasan a ser también víctimas de las cargas explosivas.

 

En 1938, lo que hoy es la plaza era el cementerio medieval de Montjuïc el Bisbe. Ese 30 de enero, a las 9 de la mañana, aviones del frente Nacional bombardeaban la zona causando graves destrozos tanto a la iglesia como a los edificios colindantes. A las 11 de la mañana repetían su ataque en esta misma zona. El resultado fue de cuarenta y dos víctimas mortales, veinte de los cuales eran niños, los cuales habían acudido a la iglesia como refugio. Debido a la potencia del ataque el techo de esta iglesia venció, sepultando la población cívil que había en su interior.

 

Esto nos lleva directos al secreto número 2, el más conocido de la plaza valga la contradicción.

 

Secreto número 2: Señales de metralla en la fachada

 

La fachada de la iglesia quedó marcada a causa de esta deflagración además de la metralla consecuente. La plaza, antes del bombardeo, era tan pequeña que actuó de metralla en si misma.

 

Años más tarde, cuando el conjunto se reconstruiria, el arquitecto decidio dejar estos restos en forma de memoria histórica de los acontecimientos sucedidos. Por ello, a dia de hoy, el visitante puede observar con total claridad los agujeros producidos por el bombardeo en la fachada de la iglesia de Sant Felip Neri.

Algunas teorias apuntaban a que dichos agujeros fueron producidos por armas al usar la pared como lugar de ejecuciones. Pero al contrario de la del bombardeo, esta teoría no esta documentada.

 

Secreto número 3: Amplitud no original

 

Antes del bombardeo, esta plaza albergaba el cementerio medieval de Montjuïc el Bisbe. Este era considerablemente más pequeño que el tamaño que tiene a dia de hoy la plaza. Debido al bombardeo, algunos de los edificios que rodeaban este cementerio se derrumbaron, dejando un mayor espacio que, años después, se aprovecharía para ampliar este espacio y hacer una plaza.

 

Como muestra, aquí se puede observar un plano del año 1862, donde se observa el tamaño de la pequeña plaza y la distribución original de los edificios.

 

Con más detalle, a escala 1:2500, se puede ver la diferencia entre la configuración en 1936 y su configuración actual.

Secreto número 4: Edificios que no estaban y que ahora estan

 

Proponemos al visitante hacer un juego que vale tanto para él como para sus acompañantes. El juego consiste en ponerse cerca de la fuente central y hacer una vista de 360º a todos los edificios que nos envuelven. A continuación, tenemos que decir que edificios estaban antes del bombardeo de 1938. Si nadie nos ha chivado la verdad, nos equivocaremos seguro.

 

Para empezar, el edificio que se encuentra al lado de la iglesia, con un arco que encabeza su puerta principal, no estaba allí. Este edificio era el del Gremio de Caldereros. Su ubicación inicial fue en la antigua calle de Boria, pero fue derribado para ampliar la Via Laietana a principios del Siglo XX. Del edificio original solo se conservó la fachada con el arco. Más tarde, esta misma fachada se ubicaria en 1911 en la Plaça Lesseps. Finalmente, en 1950, se le encontraría su ubicación actual en esta plaza.

Y el otro edificio que también llama a engaño, es el edificio del Gremio de los Zapateros. Este edificio, datado de 1565 y ubicado en una esquina de la plaza, inicialmente se encontraba en la antigua calle Corríbia, frente a la Catedral de Barcelona. Tras los bombardeos de la Guerra Civil, la zona quedó muy tocada de modo que en 1943 se hizo una reordenación de calles y se eliminaron estos espacios. Sin embargo, esta casa se trasladó de sitio, ubicándola en esta plaza, en 1950. Esta casa se puede apreciar en su fachada un zapato, símbolo del gremio y que fue usado como modelo para la realización del zapato del monumento a Colón, de 122 centímetros de largo.

Secreto número 5: Accesos nuevos que parecen antiguos

 

Para finalizar dicha remodelación fue necesario abrir nuevos accesos. Concretamente se hizo el acceso desde el carrer del Bisbe, al cual se accede pasando por debajo de distintas construcciones arqueadas.

 

 

¿Quien fue el creador de esta plaza?

 

Adolf Florensa. Si bien no es el creador original de este espacio, si que es el creador de la remodelación posterior y su aspecto actual.

 

 

Este arquitecto y catedrático se encargo en 1950 del proyecto de remodelación de este espacio, construyendo un espacio que solo en su mente se podía imaginar. Aunque ninguno de los edificios sea de gran valor arquitectónico, el conjunto hace de esta plaza una de las que tiene más encanto en Barcelona.

Fuentes del artículo:

blog.arqueologiadelpuntdevista.com

"Dos edificios compuestos" – Tesina 

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Lunes, 16 Junio 2014 00:00

¿Conocemos la Sagrada Familia?

¿Conocemos la Sagrada Familia?

 

Sin duda, la Sagrada Familia es el punto necesario por donde todo turista debe pasar cuando se visita Barcelona. Pero, ¿conocemos suficiente sobre la Sagrada Familia? La gran mayoría se limita a conocer que este monumento fue obra de Antoni Gaudí y, como mucho, que el inicio de las obras data de 1882.

 

Sin embargo, una de las curiosidades es que esta obra no fue inicialmente de Gaudí sinó que se le encargó al arquitecto Francisco de Paula del Villar, quien solo estubo un año y solo construyó la cripta. Las desaveniencias entre de Paula y la dirección del proyecto propiciaron su dimisión y posterior encargo, ahora si, a Antoni Gaudí, quien no lo abandonaría hasta su muerte accidental, en 1926.

 

Siendo tan importante como es para Barcelona, hoy trataremos este monumento titánico en este artículo, tratando de explicar sus orígenes, las intenciones de Gaudí y finalmente su estado actual.

 

Por qué estas formas

 

Antoni Gaudí, antes de hacerse cargo del proyecto, tuvo una estrecha relación con las obras góticas. Vivió gran parte de su vida al lado de Santa Maria del Mar, además de encargarse de la restauración de la Catedral de Mallorca. Gaudí siempre expresó sus desaveniencias con la arquitectura gótica ya que según el, todos los elementos requerían de otros elementos auxiliares para estabilizarse y las cargas se disgregaban por elementos exteriores, más expuestos y vulnerables.

 

Por este motivo, ante el encargo de esta obra, Gaudí decidió concebir una serie de innovaciones arquitectónicas para la construcción del nuevo proyecto. Decidió cambiar la horizontalidad de las iglesias góticas por una arquitectura más vertical, haciendo que las cargas reposaran en la base mediante pilares interiores, no hacia los laterales, evitando los conocidos contrafuertes góticos.

 

Otra curiosidad sobre el diseño arquitectónico del edificio es su independencia de estructuras. Gaudí, quien no era ajeno a la realidad social, observó que muchas iglesias y catedrales sufrían grandes demoliciones a causa de las guerras, revueltas y confrontaciones bélicas. Esto era debido a que todos los elementos estructurales reposaban en los de su alrededor. Para evitar esto, Gaudí concibió que cada elemento de la Sagrada Familia sería independiente, de modo que, si alguno cedía, los daños en otros elementos serían los mínimos posibles.

 

Fijadas las bases estructurales de la obra, Gaudí empezó a experimentar con formas mediante cadenas e hilos para determinar la inclinación de cada elemento y optimizar su comportamiento estructural. Como en todas sus obras, Gaudí sacó ideas del medio natural. En este caso, la concepción de los pilares es el fiel reflejo de la ramificación de un árbol, tal y como puede verse en la imagen. Como puede verse en todas sus obras, Gaudí siempre fue un firme defensor de las formas naturales, haciendo uso del paraboloide hiperbólico, el hiperboloide, el helicoide y el conoide.

 Pilares en forma de árbol

 

El material usado para la estructura del edificio fue el hormigón armado, un sistema aún novedoso para la época. El uso de este material puede ser debido a la estrecha relación entre Gaudí y Eusebi Güell (família creadora del Parc Güell, otra obra maestra de Barcelona con el mismo arquitecto). Eusebi Güell poseía en Castellar de N'hug la primera fábrica de cemento portland, de modo que la primera materia se la encargaron a su fábrica.

 

La construcción del edificio

 

La Sagrada Família es un templo expiatorio, lo que significa que se construye a base de donaciones y, en las últimas décadas, con la entrada que pagan los visitantes para acceder al centro. Esto ha permitido accelerar unas obras que solo se pararon durante la Guerra Cívil Española.

 

Concretamente, durante el 20 de julio de 1936, dos días después del golpe militar, grupos anticlericales accediron al interior de la cripta y la incendiaron. El resultado fue la destrucción del taller y de diversos planos y maquetas destruídos del ya fallecido Gaudí. Aun así, se hizo un esfuerzo para recuperar información mediante fotografías y restauración de maquetas, de modo que el proyecto actual sigue las órdenes dictadas por el genial arquitecto.

 

Actualmente, la construcción de la Sagrada Familia aglutina diversas técnicas vanguardistas de construcción que permiten acelerar las obras. Seis grandes gruas, la contratación de más personal y otros sistemas constructivos hacen posible construir cada detalle a un ritmo nunca visto anteriormente.

 

El solar sobre el que se asienta fue comprado por 172,000 pesetas, que al cambio en Euros rápido (y pasando por encima de mil errores) sería de unos 1000 Euros. En ese momento, ese terreno no tenía ningun edificio colindante, de modo que Gaudí planificó que el proyecto, entre el edificio y las zonas ajardinadas, ocuparía más espacio que el que actualmente tiene. Esto conlleva un problema entre los vecinos del templo, ya que puede suponer el derribo total de dos islas de casas (concretmanete las comprendidas entre carrer Mallorca y la Diagonal).

 

Cuando terminará

 

La finalización de las obras no está aun fechada, aunque hay rumores que marcan el 2026 como fecha final. Aunque sus obras se hayan alargado más de 130 años, falta gran parte de fachada de la Gloria, la que se encuentra mirando al mar. De todos modos, gracias a que es visitada por más de dos millones de turistas anualmente (con su correspondiente donación) , las obras han podido acelerarse.

 

El templo

 

Actualmente dos de las cuatro fachadas ya estan finalizadas, además de gran parte de su interior. De las 18 torres que están proyectadas, a fecha de 2014, ya podemos contar con 8 torres finalizadas.

 

Cada una de las fachadas representa una escena sagrada. En la fachada del nacimiento, ubicada en la calle Marina, podemos observar la famosa escena del nacimiento de Jesús con la aparición de cada uno de los integrantes dispersados en las tres grandes puertas. Esta es la primera fachada que se construyó y la única que pudo ver terminada su creador, Antoni Gaudí. Una pista de ello es el color más oscurecido de la piedra, a diferencia de otras partes construídas posteriormente.

 

La otra fachada más conocida es la de la Pasión, accesible por la calle Sardenya. En ella se representa el dolor, el sacrificio y la muerte de Jesús. Gaudí solo dejo marcada la parte decorativa, dando cierto margen de maniobra a los futuros arquitectos que se encargarían del proyecto.

 

Finalmente encontramos la fachada de la Glória, la cual tiene que ser la entrada principal, y la fachada del Ábside. Ambas fachadas estan por construir, aunque esta última se encuentra en un estado más avanzado.

 

Como curiosidad, en la fachada de la pasión encontramos un cuadrado mágico, proyectado por Subirachs, donde se muestra una tabla con diversos números. Estos números siempre sumaran 33, concretamente la edad de Jesús cuando fue crucificado.

 

 

 

 

Algunos datos relevantes

 

Cuando hablamos de las dimensiones del templo, observamos que nos encontramos con una obra titánica: tendrá una superfície total construída de 4500m2, una planta de 110 metrosx80 metros y una capacidad para albergar a 14000 personas.

 

18 torres, con una torre central de 170 metros de altura, adornaran el conjunto, que actualmente ocupa tres manzanas de casas y puede que en un futuro estas se amplien.

 

En 2005, la parte construída fue declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO y esta calificada como una de los 12 tesoros de España. Paralelamente, es una de las 7 maravillas de Cataluña.

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