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Sábado, 21 Marzo 2015 00:00

Tarraco Romana

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En esta salida nos centraremos en la historia romana de Tarragona. Visitaremos aquellos lugares imprescindibles que han hecho de Tarragona una ciudad nombrada por la UNESCO como ciudad con Patrimonio de la Humanidad. En esta ruta de dos días, el primer día estará centrado en la misma ciudad. El segundo día visitaremos el legado romano más importante de las cercanías de Tarragona, por lo que necesitaremos ir en coche. Empecemos...

 

Día 1 – Dentro de la ciudad

 

Tarraco, capital de la provincia romana más grande de todo el Imperio Romano, dispuso de todas aquellas infraestructuras y órganos propios de las capitales romanas. Circo, foro, teatro, anfiteatro... El primer día podremos ver lo que se ha rescatado a día de hoy de todos estos edificios, que no es poco. Partiremos de la Plaça de la Font, como lugar de referéncia. Actualmente no dispone de nada romano relevante, al menos a simple vista. Aún así debemos saber que nos encontramos ante lo que era una parte de la impresionante arena del Circo Romano. Aún encontraremos algunos hallazgos arqueológicos escondidos en el edificio de la Caixa, ubicado en el número 45 de la misma plaza.

 

Bajaremos una calle, hasta la Rambla Nova, donde caminaremos hasta el mar. Allí ya podremos ver la espectacular vista del anfiteatro. Lo visitaremos, como no. Consideramos que, junto al Circo Romano y la Torre del Pretorio, el anfiteatro es uno de los mejores conservados y de visita obligada en este tour.

 

Una vez salimos del anfiteatro nos dirigiremos al otro enclave de referencia, el Circo Romano. Este conjunto, que combina historia romana con medieval, merece la pena que se visite con la entrada combinada de Circo Romano +Torre del Pretorio . Cuando acabemos será mediodía, así que dejemos las visitas para después de la comida. Alrededor de la Plaça del Rei podremos encontrar locales donde comer. Si queremos ver restos de lo que un día fueron las gradas, podemos dirigirnos al carrer Triquet Vell o Plaça dels Sedassos, donde se exponen públicamente restos rescatados.

 

En la misma plaza se encuentra el Museo Nacional Arqueológico, el cual es muy interesante para profundizar en la historia romana. Lo dejamos como opcional, aunque aún quedan muchas cosas por ver. Caminaremos por la tranquila calle de Santa Anna hasta desenvocar en uno de los rincones con más encanto: la Plaça del Forum. Todavía se pueden ver restos del antiguo Forum Provincial romano. Recordemos que Tarraco era la capital de la provincia romana más grande de todo el Imperio Romano.

 

Nos toca caminar un poco hasta llegar a la Plaça Pallol. Puesto que la temática de la ruta es la Tarraco romana os recomendamos que vayáis por el carrer de la Merceria hasta el carrer Major, que enlazaremos con carrer Cavallers. En el carrer Major encontraremos pequeños tesoros romanos en algunos locales comerciales, como el ubicado en el número 1, el 32, el 36 o el 44. Os retamos a descubrirlos.

 

Llegamos a la Plaça Pallol, antigua plaza de representación del Forum Provincial. Aquí encontraremos una maqueta genial que nos descubre la Tarraco del Siglo II. Podemos ver que la ciudad vivía con una orientación absoluta al mar, aunque distinta orientación a la actual. La plaça enlaza con las murallas, el llamado Paseo Arqueológico. La muralla, aunque cuente con más presencia de elementos medievales, diferencia de manera clara los tramos romanos. También podremos ver una poterna que fue una antigua y sencilla puerta romana para acceder dentro del recinto amurallado.

 

Solo nos quedará tiempo para ver el Foro Local Romano y el Teatro. Podemos bajar por la Via de l'Imperi romà y seguir en ese sentido por carrer Assalt hasta cruzar la calle Cardenal Cervantes, donde giraremos a la derecha. En seguida encontramos el Foro Local Romano . Bien conservado en algunos tramos, nos permite ver los restos del emplazamiento donde se decidía el futuro de la antigua urbe. Debemos deshacer nuestros pasos por la calle Cardenal Cervantes hasta llegar a la calle Unió o Sant Magí, donde giraremos a la derecha y veremos ya lo que resta del Teatro. Aunque podamos ver poco, todavía se distinguen las gradas. La visita dentro de la ciudad quedaría perfectamente completada con otra visita a un museo, en este caso al Museo y Necrópolis Paleocristiano y su vecino conjunto paleocristiano del Francolí. En este espacio se profundiza en la muerte vista por los habitantes de la antigua Roma. Dudamos que dé tiempo, así que lo dejamos escrito para aquellos con verdadero interés en conocer el pasado romano (o para hacerlo el día siguiente, ya que podemos aparcar el coche en el centro comercial comodamente).

Día 2 – Alrededores

 

Este día deberemos coger coche. Marcaremos una ruta circular que nos permitirá ver las cosas sin pasar dos veces por un mismo punto.

 

Lo primero que haremos es ir hacia Altafulla por la Nacional N240. Nada más entremos en esta nacional debemos saber que esto era la antigua Via Augusta, la vía de comunicación romana más importante. El trazado de la nacional, aunque se ha modificado ligeramente en algunos tramos, sigue el del camino original. Por ello encontraremos diversos elementos que se encontraban en esta vía.

 

A unos 6 kilómetros de Tarragona, a nuestra izquierda, encontraremos la Torre de los Escipiones, primera parada. Se trata de un antiguo monumento funerario del Siglo I dC. Seguiremos hasta Altafulla donde nos pararemos para ver la Villa romana dels Munts, ubicada cerca del mar. Aquí podemos empezar a hacernos una idea de la vida romana en las villas, fuera de las urbes. Estas villas eran su sistema de organización para explotar el campo, de modo que eran básicas para el sistema de producción de Roma.

 

Seguiremos por la N240 hasta que un gran arco se nos aparezca en mitad del recorrido. Rápidamente veremos que hemos llegado al Arco de Barà, a 20 kilómetros de Tarragona y cercano a Comarruga. Este arco se construyó en el año 13 a.C. en plena Vía Augusta, la cual pasaba por entre medio. De hecho, la carretera pasó en medio del arco hasta mediados del Siglo XX.

 

Este es el punto más lejano. Si es tarde podemos comer por la zona. A partir de aquí, empecemos la vuelta, pero por otro sitio: la Autopista AP7. Podemos optar por volver por la N240 hasta Torredembarra ya que si entramos a la AP7 allí nos saldrá gratis el tramo entre esta localidad y Tarragona. Pasado Altafulla encontraremos una área de servicio llamada El Mèdol. Pararemos ya que alberga otro de los puntos romanos de interés. Un pequeño camino de tierra parte unos metros hasta un lugar donde podemos aparcar y ver la cántera del Mèdol, antigua cantera romana de donde se extraían muchas de las piedras con las que se construyó Tarraco. Una gran aguja de 16 metros de altura es la parte más espectacular de la cantera.

 

Seguiremos por la Autopista hasta llegar casi a Tarragona, donde debemos estar atentos porqué justo donde antes había un antiguo peaje (se nota porqué la autopista se ensancha) veremos una área de descanso pequeña llamada Pont del Diable. Nuestra siguiente parada. Por un camino muy bien señalizado y fácil llegamos al espectacular Acueducto de les Ferreres (o llamado también Pont del Diable). Disfrutemos todo el tiempo que necesitemos, ya que es uno de los puntos más interesantes de la ruta.

 

Solo nos queda una última parada: la villa de Centcelles. En la salida 33 de la AP7 nos desviaremos para dirigirnos a Constantí, donde encontraremos otro ejemplo de Villa Romana, en este caso con construcciones del Siglo IV.

 

 

Fotografías:

 

 

 

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